Respuesta a: Cría del cardenalito de Venezuela

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Enrique Azuaje.
Invitado

Uno de los aspectos importantes y recomendables para garantizar el éxito en la cría de cardenalito con fines de conservación sería la optimización de la cría, para el aprovechamiento al máximo de las parejas reproductoras y que esto se traduzca en un mayor número de nacimientos durante la temporada.

Dentro de las experiencias que hay documentadas en otros programas de reproducción con otras especies se encuentra la modalidad de criar para posteriormente reinsertar a su hábitat, también esta la modalidad de criar y suplir la demanda en el mercado de esta especie; ambas van de la mano con la protección del hábitat donde actualmente se encuentra la especie amenazada y así garantizar que las poblaciones que aun están en vida silvestre puedan recuperarse y crecer en número de ejemplares. Cualquiera de estas dos modalidades que se adopte en un programa de conservación con el cardenalito es válido; sin embargo es necesario propiciar el mayor número de nacimientos posibles y garantizar su supervivencia para lograr el éxito del programa.

Esta aseveración es la base del éxito en un programa de conservación para cualquier especie animal, pero en el caso del cardenalito se ha observado como durante décadas la cría de la especie en manos de criadores se ha tecnificado al punto de conseguir una elevada tasa de nacimientos en aviarios con una modalidad de cría intensiva, y a esto me refiero cuando hablo de la optimización de la cría que en esta especie es viable.

El uso de estrategias y técnicas de cría para un aprovechamiento sustentable de la especie es para mí un aspecto importante a considerar debido que la susceptibilidad de esta especie hace que la tasa de mortalidad se incremente no sólo en los pichones durante la época de reproducción sino en cualquier grupo etario, sumado a esto su vida reproductiva no es tan amplia sobre todo en las hembras que tienen mayor desgaste durante este período. Al obtener mayor cantidad de pichones nos permitirá no solo ampliar el plantel de cría y tener variabilidad genética, sino obtener la generación de reemplazo para usarlos como progenitores y cumplir con el objetivo del programa ya sea cualquier modalidad que adopte.

Estrategias de optimización de la cría hay muchas pudiendo por ejemplo utilizar nodrizas para así lograr no sólo una puesta más de una pareja reproductora, sino garantizar la supervivencia de los pichones. Es sabido que un porcentaje de las hembras de esta especie tienen poca habilidad maternas por múltiples factores, sea que son primerizas y en este caso algunas mejoran con la siguiente temporada o bien simplemente son caprichosas con las instalaciones o los accesorios dentro de la instalación de cría; el uso de nodrizas es una estrategia válida que puede funcionar muy bien en un programa de reproducción con fines de conservación.

También tenemos el uso de luz artificial para semejar el amanecer o el atardecer en los aviarios y proporcionar más horas de luz y de ésta manera alargar el fotoperiodo, ésta es una estrategia que se apoya en bases científicas de la fisiología reproductiva de las aves y que en ésta especie se ha usado por criadores con éxito, la finalidad es propiciar y sincronizar el celo de las mismas.

El uso de una modalidad de cría intensiva partiendo de jaulas con dimensiones más pequeñas acordes para la especie pero que nos permitan aprovechar el espacio es viable, cuando una jaula de cría tipo pajarera de unas dimensiones de 3x3x3mts puede albergar una pareja, yo pudiese aprovechar ese espacio para albergar sin problemas muchas más parejas confinadas en jaulas más pequeñas.

Estas estrategias plasmadas aquí son algunas de las que pueden utilizarse para lograr optimizar la cría de la especie y proporcionarle al programa de cría y conservación del cardenalito una herramienta eficaz para aumentar el número de nacimientos en la temporada y lograr el éxito del programa.

Para finalizar me complace felicitarles por este proyecto; el deseo de muchos se ve materializado en esta iniciativa que hoy toma forma y se abre camino dentro de la adversidad de un país convulsionado, y que sin duda quien más lo agradecerá es esta especie tan hermosa como es el Cardenalito de Venezuela, esperemos podamos verlo de nuevo como antes en poblaciones de numerosos ejemplares dentro de su hábitat.